
Dormitorio de piedra
Cama doble de 135 × 190 cm. Es el único dormitorio con acceso directo al corredor.
La casa
Una casa rural tradicional en Arenas de Cabrales, alquilada completa y sin espacios compartidos.
Dormitorios y baño

Cama doble de 135 × 190 cm. Es el único dormitorio con acceso directo al corredor.

Cama doble de 135 × 190 cm. Conserva tablas de castaño hechas a mano.

Está en la planta superior, junto a los dormitorios. No hay bañera ni aseo en la planta baja.
Ajuar y servicios
La casa se entrega limpia, con la ropa y los básicos que se indican aquí.
Nevera con congelador, lavavajillas, microondas, vitrocerámica de cuatro fuegos, cafetera italiana, hervidor y tostador. Dejamos estropajo, bayeta y jabón para lavar los utensilios.
Sábanas, una toalla de baño y una de mano por persona. En estancias superiores a una semana podemos ofrecer un cambio. No se anuncian gel ni champú como dotación garantizada.
Calefacción de gasoil con horario programado, no regulable directamente por el viajero; televisión y chimenea utilizable. Se proporciona un pequeño hatillo de leña.
Lavadora en una estancia adyacente. Aparcamiento para un coche en terreno abierto de la casa, junto a la vivienda.

Una casa antigua
En el corredor se ponían a secar el maíz y las patatas. El antiguo estregal, donde se extendían y escogían productos y se guardaban herramientas, es hoy el salón.
Una casa para una familia numerosa. Moradiellos llegó a albergar familias de ocho o diez hijos. Personas, cosechas, animales y herramientas compartían una arquitectura pensada para trabajar y pasar el año.
El portal: trabajo al abrigo del orbayu. Bajo su cubierta se hacían madreñas, se tejía la lana y se realizaban tareas que necesitaban luz y aire, pero también protección frente a la lluvia fina.
Planta baja: estregal y cocina. Sobre el fuego estaba el sardu —también llamado sardo—, un entramado de varas de avellano que dejaba circular el humo y se utilizaba para secar castañas y otros productos. A la lumbre no solo se cocinaba: se tejían historias y canciones, se transmitía la memoria y se construían las relaciones sociales de la casa.
Planta alta: sala y dos habitaciones. Una era la habitación del matrimonio y otra, la de los hijos. El corredor servía para secar maíz y patatas.
Desván: el almacén del año. Allí se guardaban patatas, fabes, castañas, alimentos y otros productos necesarios para atravesar el invierno y llegar a la siguiente cosecha.
La casa data probablemente del siglo XVIII o antes, aunque no existe una datación documental. La rehabilitación conservó piedra, corredor, tablas de castaño y la organización vertical que todavía permite leer su historia.